domingo, 30 de noviembre de 2014

Todos tenemos que aprender a envejecer

Muchos piensan que cuando se va alcanzando una edad avanzada, ya no se puede progresar, y que a lo único que puede aspirar una persona mayor es a una cierta comodidad, a una serena tranquilidad y a un descanso bien merecido. En definitiva, que el progreso es incompatible con la vejez. Porque muchos juzgan que envejecer está ligado a la decadencia, al dejarse llevar, a ver pasar los últimos años de la existencia y, como se decía hace año “a prepararse a bien morir”.
El profesor José Antonio Marina, con más de 70 años de edad como yo, piensa que es preciso una “pedagogía de la vejez”. Porque la vejez no se improvisa, porque en la vejez también hay que tener metas por las que luchar, ideales, ilusiones y ganas de progresar. Lograr alguna metas en la vejez nos llena de orgullo y de felicidad profunda. Nos sentimos útiles, pero sobre todo nos sentimos vivos.
Todas las personas de edad, todos los adultos mayores, jubilados y pensionistas, deben aprender que el mayor peligro en la vejez es la inactividad, la pasividad y el descanso mal entendido. Que hay que mantenerse activo física, mental, afectiva y socialmente. Y esto no se puede dejar a la improvisación, hay que aprenderlo a lo largo de toda la vida. Este blog nace y crece con esta filosofía y pretende modestamente a ayudar a todos los mayores a envejecer con salud y bienestar.

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