martes, 9 de septiembre de 2014

Diversión entre amigas

El encanto de divertidas jornadas de teatro entre amigas

Adultas mayores de la Asociación Cultural Campo Abierto reponen una jocosa obra el 22 y 24 de enero en su local de Miraflores

LUIS SILVA NOLE
Manos juntas, entrelazadas con un rosario y casi pegadas al pecho. Ojos cerrados y rostro de angustia. Doña Petra (Carmen Funke de Del Solar, de 84 años) se encomienda a todos los santos. Teme que el vampiro la ataque, como ya lo hizo con los otros personajes.
El ensayo tiene esa mezcla de diversión y disciplina que vuelve adictivas a ciertas actividades. De pronto, el director Luis Valenzuela Cuadros hace una mueca de inconformidad. Conclusión: se necesita una última práctica del tercer acto en una fecha previa al ensayo general, que vendrá con luces, vestuario, sonido y toda la parafernalia de una puesta en escena.
La obra se llama “El vampiro de la calle Claudio Coello”, escrita por Juan Ignacio Luca de Tena y adaptada por el propio Valenzuela. El grupo de teatro de la Asociación Cultural Campo Abierto, integrado por un puñado de damas de la tercera edad, la protagonizará nuevamente, a pedido del público, dentro de diez días en su local ubicado en Miraflores.

“Antes nunca había actuado. Escuchar los aplausos es indescriptible. El teatro ha cambiado mi vida de una forma increíble. La volteó de golpe, como a una tortilla. Desde que empecé a hacer teatro con las chicas me he vuelto bien ‘aventada’. Antes era muy tímida”, dice, entre risas, Carmen, metida con zapatos y todo en su personaje plagado de cucufatería. Y saca pecho: “¡Ah! Soy la abuela del actor Jason Day”.

Campo Abierto puso en escena la misma obra en agosto y fue un éxito. “De las ocho o nueve obras que ya hemos presentado, es la primera que repetimos. Somos una asociación cultural sin fines de lucro, pero, fundamentalmente, un grupo muy bonito. Somos muy amigas, nos queremos mucho”, refiere Marta Schlappi de Phillips, de 87 años y copresidenta de Campo Abierto, al igual que las señoras Paquita Montero de Arias Schreiber y Eliane Berlinger.
Multifacética, Marta, quien coordina las charlas culturales que cada miércoles ofrece Campo Abierto, tiene el papel de Don Obdulio, un malgeniado caballero que se roba el protagonismo en la obra vampiresca. Además, esta incansable promotora ha llegado a dirigir un centro de integración para menores en abandono y dos casas para madres solteras.
“Las señoras de la tercera edad me contagian su energía y experiencia de vida. Se ha formado un grupo cohesionado y lleno de cariño. Vengan a ver la obra y comprobarán lo que ellas saben hacer”, expresa el director y profesor de teatro Luis Valenzuela.
“ACTUAR NOS DESINHIBE Y MANTIENE ACTIVA NUESTRA MEMORIA”
Casi todas las integrantes del grupo de teatro de la Asociación Cultural Campo Abierto son abuelas que llenan su tiempo libre actuando, algo que las complace mucho.
“Actuar nos desinhibe y mantiene activa nuestra memoria porque estudiamos nuestras líneas. Además, nos da soltura y seguridad”, dice Mercedes Tolmos, de 85 años, quien en “El vampiro de la calle Claudio Coello” interpreta a Remigia, la cocinera.
Las otras adultas mayores que forman el elenco de esta obra, que se presentará en los próximos días, son Carmen Funke de Del Solar (Doña Petra), Marta Schlappi de Phillips (Don Obdulio), Ángela de Degennaro (La Golosinera) y Paquita Montero de Arias Schreiber (Catalina). Nelly de Plaza, también de la tercera edad, es la jefa de escena, mano derecha del director Luis Valenzuela Cuadros.
“Somos felices haciendo teatro. Es un desarrollo personal”, subraya Paquita Montero.
Para Lorenzo Rolandi, vicedecano del Colegio de Psicólogos del Perú, actividades como esta mejoran la calidad de vida de las personas adultas mayores. “Si hacen algo que les gusta, como en Campo Abierto, mejoran su autoestima y su sistema inmunológico”, explica el especialista.
También actúan en la obra señoras más jóvenes como Rita Miranda (Estrella), Zully Jacobs (Sistemática) y Marita Parodi (Luisita). Completan el elenco los actores Boris Vizcarra (Paquito), Mauricio Pappi (Prismático), Alfredo Gutiérrez (Comisario Verger) y Alonso Miranda (agente de policía). Gerardo Neumann se encarga del vestuario y el maquillaje.
Fuente: Diario El Comercio

No hay comentarios.:

Publicar un comentario